
Infraestructura · Transporte
El proyecto
Terminal Retiro resuelve el desplazamiento de grandes volúmenes de pasajeros mediante una única sala de circulación continua, sin quiebres de nivel, que conecta el ingreso con las puertas de embarque en un recorrido legible de principio a fin.
El cielorraso geométrico, tratado como un elemento continuo, cumple una función acústica y de orientación: sus quiebres marcan los puntos de decisión del recorrido — check-in, control y accesos — sin necesidad de señalética sobrepuesta.

La geometría del cielorraso y el tratamiento continuo del piso reemplazan buena parte de la señalética tradicional: los quiebres visuales marcan por sí mismos los puntos donde el pasajero debe decidir hacia dónde ir, reduciendo el ruido visual de la terminal.
La sala única de circulación, sin compartimentaciones intermedias, permite que la terminal absorba picos de demanda sin generar cuellos de botella, al tiempo que mantiene una escala doméstica gracias a la altura moderada del cielorraso sobre el recorrido principal.